
Undécimo y más reciente patriarca del Clan Sazanami, antagonista principal del arco del Rakuzaichi. Hombre de mediana edad, alto y ligeramente musculoso, ojos azules y cabello blanco peinado hacia atrás. Destaca por un bigote dividido en dos partes que se extiende horizontalmente más allá de su rostro. Al activar su hechicería para acceder al Almacén una decoloración negra se forma alrededor de su ojo izquierdo, cubierto por una pieza ocular blanca.
Estoico, cínico y extremadamente calculador. Mantenía una disposición sofisticada incluso bajo presión. Su devoción por el Rakuzaichi era absoluta: priorizaba la subasta por encima de cualquier vínculo afectivo, incluyendo su propia vida y la de sus hijos a quienes veía como herramientas. Falta de empatía notoria con Hakuri y con los humanos que mantenía presos como objetos coleccionables. En sus últimos momentos, tras heridas fatales y la influencia corruptora de Magatsumi, experimentó un arrepentimiento tardío al reconocer cómo su obsesión le había costado toda su familia, muriendo tras rendirse ante Chihiro y entregarle la hoja legendaria.
No se consideraba un luchador físico, pero poseía una inteligencia estratégica formidable. Su técnica definitiva era el Almacén, subespacio dimensional de extensión infinita donde se resguardaban todos los bienes del Rakuzaichi. Sus facultades incluían:
Se asume que dominaba Isou antes de ascender al liderazgo, perdiendo el acceso al heredar el control del Almacén por el coste de energía espiritual que requiere su mantenimiento.