
Instructor del Kamunabi con experiencia de combate en la Guerra Seitei. Durante el asalto al cuartel general del 14 de noviembre cumplía la misión de escoltar a Hakuri y Kudo en un ascensor. Su lealtad estaba comprometida por coacción: los Hishaku habían secuestrado a su hija y la utilizaban como rehén para obligarlo a colaborar en sus planes de sabotaje.