
Príncipe Heredero de los Mikaboshi y uno de los seis guardianes de élite de su pueblo. Como descendiente directo del linaje real, posee una conexión innata con el Datenseki que le permite acceder al Reino Verdadero. Su presencia en las Charlas de Irishima marcó un punto de inflexión en el conflicto. Cabello oscuro, líneas de "grietas" que corren por su rostro y uñas negras, características compartidas por su pueblo.
Su técnica definitiva, derivada del Reino Verdadero. Se manifiesta como constructos de energía espiritual: un ciempiés blanco para efectos pasivos o un escorpión segmentado cuando libera todo su potencial. Altera el espacio aéreo circundante nublando los sentidos del oponente. Hace a Ariu prácticamente inmune a la hechicería externa y posee un factor regenerativo capaz de curar heridas fatales propias o de aliados en segundos. Su capacidad ofensiva principal consiste en generar orificios perforantes directamente sobre el cuerpo del objetivo.